Tras viajar toda la noche y la mañana, llegamos a la isla de Rodas (Rodos en griego) hacia las dos de la tarde del miércoles.
Desembarcamos a las tres de la tarde y salimos de excursión hacia el monasterio de Filerimos. Construido sobre un templo de Afrodita del que quedan unas escasas ruinas, y reconstruido por los italianos, como buena parte de la ciudad de Rodas.
Resultaba curioso la presencia de pavos reales en libertad en las ramas de los pinos. Desde el monasterio se llegaba a un mirador sobre la isla y a un viacrucis con una enorme cruz que recordaba la cruz del valle de los caidos. Ambos, viacrucis y cruz construidos por los italianos.
Licor típico de Filerimos, el sete erbas (licor de hierbas fabricado por los capuchinos)
Bajada a Rodas. Ciudad monumental, amurallada, y residencia de los caballeros del Hospital cuando tuvieron que abandonar Acre. Impresionante la ciudad amurallada a la que accedimos a través de un foso y varias puertas.
Palacio del Gran Maestre. Reconstruido, como no! por los italianos, y residencia del gobernador fascista, hasta la reintegración de la isla a Grecia. Los mosaicos del palacio son originales de la isla de Cos.
Salida de la ciudad al puerto de Mandraki por una puerta que recuerda a las torres de Quart de Valencia.
A continuación, se pueden ver fotografías